1) Debe decir lo que acontece, no lo que le gustaría que aconteciera.
2) Anteponer la verdad a otras consideraciones; antes que deformar la realidad, el informador debe callar.
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| Mariano José de Larra, periodista (1809-1837) |
3) Será independiente en el criterio y aspirará al entendimiento de lo que ocurre a su alrededor.
4) Sus criterios deben ser acordes con los de la empresa para la que trabaja; si no es así, que busque otra empresa.
5) Debe compatibilizarlo con una resistencia a toda suerte de presiones, incluida la que venga de la propia empresa.
6) El periodista no es el eje de nada, sino el eco de todo.
7) Debe escribir correctamente, pero sin ínfulas literarias.
8) Ha de preservar el orgullo de la profesión.
9) No ensayar la delación ni dar pábulo al rumor.
10) No echar carne a las fieras, sino enseñarlas a comer.
Y lo ha dicho Elvira Lindo hace apenas unos meses, en un artículo de "El País": "Periodistas"
Son, sin duda, las reglas permanentes del oficio, en palabras de Fernando González Urbaneja, expresidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). Reglas que todos promulgan, de diferentes maneras, pero que muy pocos respetan, y menos aún en los tiempos que corren. Y ese es el verdadero peligro de la profesión hoy, mucho más que cualquier amenaza económica o tecnológica. Pero ¿cómo escapar de él? Se aceptan sugerencias. Realistas, por favor.

